¿Y si no tratáramos de conseguir más, sino de disfrutar lo que tenemos?
En El arte de ser feliz, Schopenhauer adopta un enfoque práctico, la Eudemonología: el arte de vivir de la manera más feliz posible dentro de las limitaciones humanas.
Como punto de partida explica que la felicidad absoluta no existe. Nuestra vida está marcada por la insatisfacción, y en su obra está muy presente el pesimismo. Cuando deseamos algo, sufrimos por no tenerlo, y cuando lo conseguimos, pronto aparece un nuevo deseo.
Por eso, sus propuestas no buscan una felicidad permanente, sino algo más sencillo: reducir el sufrimiento y alcanzar una mayor tranquilidad. Podemos moderar expectativas, evitar comparaciones, vivir más el presente, aceptar lo que no podemos cambiar y cuidar nuestra vida interior.
¿Y si estar mejor no consistiera en conseguir más, sino en necesitar menos?
Una cosa es querer que algo cambie. Otra es sentir que necesitamos que cambie para poder estar bien. No significa renunciar a lo que queremos. Significa que aquello que deseamos no se convierta en una condición para poder estar bien.
Arthur Schopenhauer, El arte de ser feliz.
